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Hikikomori…

Con esta palabra se define con esta palabra a los adolescentes o adultos jóvenes que, agobiados por la presión de la sociedad japonesa, son incapaces de llevar a cabo sus roles sociales y reaccionan confinándose en sus habitaciones.

Los jóvenes Hikikomori usualmente se rehúsan a dejar las casas de sus padres, ademas de que son capaces de encerrarse en un pequeño cuarto por meses o incluso años. De acuerdo a estimaciones, existen alrededor de 1 millón de Hikikomoris en Japón, pero la verdadera pregunta es:

¿Que tan duras son las circunstancias que hacen que una persona no quiera salir de sus habitaciones?



Existe una gran presión hacia los jóvenes en la sociedad japonesa. Esta presión puede venir de muchas fuentes

Una de las razones que explican el porque un adolescente tomaría estas conductas seria su desempeño en el sistema de educación japonés, ya que estos suelen sufrir una presión significativa por parte de sus padres y de la sociedad en general. Los síntomas empiezan antes de ingresar a la escuela, durante los exámenes de admisión, la universidad o, en casos mas extremos, desde el preescolar.

Muchos jóvenes toman 1 año antes de el examen para prepararse solo para ese examen de admisión. Mientras mas prestigiosa sea la escuela, mas es la dificultad del examen. Actualmente, la «Universidad de Tokio» es la mas prestigiosa en Japón.

También esta el que después de graduarse de la preparatoria o la Universidad, estos se enfrentan a trabajos que generalmente son muy duros. Estos suelen ser empleos de medio tiempo como ayudantes de tiendas o supermercados para al final acabar trabajando por un ingreso bajísimo que no alcanza para empezar un patrimonio.

Otra fuente de presión que puede ser muy significativa para los jóvenes son sus compañeros, de los cuales reciben mucha influencia de distintas maneras, como por ejemplo la apariencia física, especialmente si son obesos, desempeño mental y físico.

Mientras que mucha gente siente el peso del mundo exterior, y se sienten incómodos en publico, un Hikikomori reacciona con un complete encierro para evitarlo. Generalmente se encierran en sus habitaciones o en cualquier otro lugar por tiempos indefinidos, que pueden ser hasta años. Usualmente no suelen tener amigos, duermen durante el día y ven TV, juegan o usan la computadora por la noche.

Estos síntomas  se van presentando de manera gradual, antes de que el Hikikomori cierre la puerta de su habitación. Lo veremos triste, perderá amigos, se volverá inseguro, tímido, y hablara menos, y lo normal es que se sienta intimidado en la escuela (lo que puede llegar a ser el factor final de su retiro…).

 



A veces tienen dificultades para distinguir lo que esta bien y lo que esta mal, el mundo que observan dentro de la TV y de la computadora es su punto de referencia.
La falta de contacto social y la soledad prolongada probablemente tendrán un efecto muy pronunciado en la mentalidad del Hikikomori, ya que estos podrían perder la habilidad para relacionarse de forma social con otros, así como su sentido de la moralidad. 

Tener un Hikikomori en la familia es usualmente como un asunto interno y privado, y muchos padres pueden tardar años antes de buscar apoyo psicológico. En Japón el estilo de educación es muy tradicional, generalmente apoyado por la madre, y el padre puede dejar el problema del hikikomori en manos de la madre, quien tiende a protegerlo. Al principio muchos padres solo esperan a que la situación se disipe y el joven pueda regresar a la sociedad. O también muchos padres no sabrán que hacer en este caso, y esperan solo para encontrar nuevas opciones. Los padres también pueden actuar agresivamente obligando al joven a volver a la sociedad sin tomar antes precauciones y sin esperar un determinado tiempo.

 

Otro el caso extremo de un Hikiromori que se conozca fue el de un secuestro a una joven y la mantuvo en cautiverio durante nueve años.

Si el hikiromori finalmente, después de varios años, re-emerge voluntariamente, se enfrenta con el problema de que ha perdido sus habilidades para relacionarse con la demás gente y algunos años de su educación (esto hace el reingreso a la sociedad mucho mas complicado. Temen que los demás descubran su pasado de Hikiromori).

Otro posible caso es que toda esa presión de la sociedad pueda convertirse en ira, y que la perdida de un modelo de referencia pueda desencadenar una actitud delictiva. Algunos Hikiromori atacan a sus padres. En el 2000, un Hikiromori de 17 años saboteo un autobús y asesino a uno de sus pasajeros.



Hay diversas opiniones acerca de cómo se debe de tratar al Hikikomori, todas ellas divididas entre puntos de vista japoneses y occidentales. Los expertos Japoneses sugieren que hay que esperar hasta que el Hikikomori regrese por si mismo, mientras que los expertos occidentales aconsejan arrastrarlo a regresar a la sociedad a la fuerza. En cualquier caso se requiere una atención psicológica muy especializada. Aun cuando hay muchas clínicas y doctores especializados en tratar a los Hikikomori, muchos padres prefieren mantenerlo en secreto, ya que como habíamos dicho, el tener un Hikikomori en la familia puede ser objeto de deshonra.

Cabe señalar también que casos como estos en occidente son muy raros, pero no inexistentes, ya que se han visto casos en Latinoamerica…


Una Recomendación Especial

Para finalizar, este fenómeno se va visto comúnmente reflejado en muchos animes, ya que muchos autores han optado por hacer ha varios de sus personajes unos hikikomoris (muchas veces para usarlo como un recurso cómico), pero aun anime que destaca sobre los otros por tratar este problema de una forma critica y muy apegada a la realidad.

Welcome To The NHK trata las vivencias de Tatsuhiro Satou, un hikikomori de 22 años de edad y NEET desde hace casi cuatro años, que vive en un apartamento alquilado que la mayoría de las veces está lleno de basura, cajas de pañuelos desechables, bebidas alcohólicas y cajas de cigarrillos.

Este es esos animes que incluso es considerado por muchos especialistas sociales y psicólogos como la mejor muestra de la conducta y forma de vida de un hikikomori, y que sin duda recomiendo a todos los interesados en el tema.

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